
El pasado viernes, 18 de septiembre, el Grupo de Entidades Sociales CECAP dio un nuevo paso en su historia con la presentación a las familias y participantes de la Comunidad CECAP, un nuevo modelo organizacional que reconoce y pone en valor la pertenencia de todas aquellas personas que, después de 20 años de proyecto, siguen construyendo, sosteniendo y haciendo crecer una manera diferente de entender el acompañamiento y la generación de oportunidades.
Porque CECAP es mucho más que una organización. Es una comunidad construida durante dos décadas por personas que apoyan a personas, por familias que han confiado, por profesionales que han acompañado y, sobre todo, por personas que han ido transformando sus propios proyectos de vida.
La Comunidad CECAP nace precisamente para reconocer esa realidad y darle una nueva dimensión. Se configura como una comunidad de personas y familias que comparten un proyecto común basado en la pertenencia, la participación y la corresponsabilidad, con el propósito de cuidar el patrimonio colectivo construido durante estos veinte años y seguir generando oportunidades y respuestas para las personas y sus familias, hoy y en el futuro.
El nuevo modelo sitúa el concepto de membresía en el centro. Una membresía entendida como expresión de pertenencia a una comunidad y como compromiso de contribuir, desde las posibilidades de cada familia, al sostenimiento, fortalecimiento y evolución de un proyecto colectivo.
No se trata únicamente de estar. Se trata de sentirse parte, participar, compartir responsabilidad y contribuir a que aquello que hemos construido juntos pueda seguir generando oportunidades mañana.
Esta nueva mirada pone también en valor cinco principios que representan la esencia de quienes forman parte de la Comunidad CECAP: pertenencia, confianza, solidaridad, compromiso y esperanza. Valores que hablan de una comunidad que quiere seguir creciendo desde las relaciones de cercanía, la seguridad, la implicación y la convicción de que juntos podemos seguir construyendo oportunidades.
Uno de los elementos centrales presentados durante el encuentro fue el concepto de aportación de membresía, concebida como una contribución al proyecto común destinada a fortalecer su sostenibilidad, impulsar la innovación, generar nuevas oportunidades y aumentar la capacidad de respuesta de la Comunidad CECAP.
La idea es clara: no pagamos por recibir; contribuimos por pertenecer.
La aportación no es un copago, ni el precio de un servicio, ni una contraprestación por los apoyos que recibe una persona. Tampoco se determina en función de las horas de atención, de las actividades realizadas o de los recursos utilizados, ni establece una relación mercantil entre las familias y CECAP.
Se plantea, además, como una aportación no obligatoria, con una finalidad muy concreta: generar recursos propios capaces de dar respuesta a las necesidades compartidas de la Comunidad CECAP y contribuir a su sostenibilidad y viabilidad.
El modelo contempla, asimismo, la posibilidad de canalizar estas aportaciones a través de Fundación CIEES, reforzando así el carácter social y colectivo de esta contribución.
Esta fórmula permite que la aportación tenga naturaleza de donación y pueda acceder a las deducciones fiscales correspondientes, al mismo tiempo que mantiene intacto el espíritu de corresponsabilidad y contribuye al fortalecimiento del ecosistema social CECAP.
De esta manera, cada aportación puede convertirse en una herramienta para apoyar proyectos de interés social, generar nuevas oportunidades y respuestas para las personas y sus familias y reforzar el patrimonio social y la capacidad de impacto del proyecto colectivo.
La presentación de la Comunidad CECAP no representa únicamente un cambio organizacional. Supone, sobre todo, una declaración de futuro.
Después de 20 años caminando juntos, CECAP quiere seguir avanzando desde una comunidad fuerte, cohesionada y corresponsable. Una comunidad capaz de cuidar todo aquello que ha construido y, al mismo tiempo, de generar las condiciones necesarias para continuar innovando, creciendo y dando respuesta a las necesidades de las personas y sus familias.
Porque el verdadero patrimonio de CECAP no está únicamente en sus proyectos, sus recursos o sus estructuras. Está en las personas que han decidido formar parte de esta historia y seguir construyéndola juntas.