


El Grupo de Trabajo en Inclusión Educativa G56 reúne a 56 Centros de Referencia Nacional y Centros de Excelencia Educativa de las 17 comunidades autónomas para avanzar hacia un modelo de Formación Profesional más accesible, equitativo e inclusivo. Un espacio de colaboración promovido por el Centro de Referencia Nacional de Artesanía Albayzín, en Granada, que cuenta con la coordinación técnica del Grupo de Entidades Sociales CECAP, a través de su herramienta organizacional Fundación CIEES.
El Convento de Santa Inés, en Granada, acogió el pasado 16 de octubre el I Encuentro del Grupo de Centros de Excelencia y Referencia Nacional para una Formación Profesional Inclusiva, una jornada concebida para socializar el conocimiento, compartir experiencias y generar nuevas oportunidades de aprendizaje colaborativo en materia de gestión de la diversidad. La iniciativa representa un paso significativo en el compromiso de estos dispositivos formativos con la construcción de entornos educativos capaces de responder a las diferentes necesidades, capacidades y circunstancias de las personas.
El Grupo G56 constituye una red de alcance nacional integrada por 56 centros distribuidos en las 17 comunidades autónomas, que durante 2026 ha centrado sus esfuerzos en analizar y diseñar estrategias eficientes de gestión de la diversidad, alineadas con las directrices del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y de las comunidades autónomas. El propósito es favorecer que las personas en potencial riesgo de vulnerabilidad o exclusión social encuentren mayores oportunidades de acceso, participación y desarrollo en los itinerarios de Formación Profesional impulsados por estos centros.
En este proceso, Fundación CIEES desempeña un papel estratégico como herramienta técnica de coordinación del grupo, trabajando de manera conjunta con el equipo del Centro de Referencia Nacional de Artesanía Albayzín. Su labor comprende la dinamización de las reuniones operativas, el acompañamiento técnico a los diferentes dispositivos y el impulso de iniciativas orientadas a trasladar la inclusión educativa desde el marco de los principios y las declaraciones a estrategias concretas que transformen las prácticas formativas, los entornos de aprendizaje y los sistemas de apoyo a las personas.
El encuentro presencial permitió conocer experiencias desarrolladas en diferentes territorios y ámbitos de actuación. Entre las buenas prácticas compartidas destacaron las acciones formativas inclusivas en floristería y jardinería dirigidas a personas con necesidades relacionadas con la salud mental; los itinerarios de climatización para personas migrantes; la participación de personas con discapacidad intelectual en funciones formadoras; las iniciativas de accesibilidad sensorial y comunicación en lengua de signos; las propuestas de flexibilidad horaria para favorecer la conciliación, y el acompañamiento laboral del alumnado con necesidades educativas en entornos industriales.
Estas experiencias pusieron de manifiesto que la gestión de la diversidad requiere actuar simultáneamente sobre las metodologías de enseñanza, la accesibilidad de los entornos y los apoyos que acompañan a cada persona. Una perspectiva que permite identificar barreras, aprovechar las capacidades individuales y generar condiciones más favorables para que la diversidad del alumnado se traduzca en oportunidades reales de aprendizaje, cualificación y empleo.
La jornada también incorporó el panel de aprendizaje colaborativo «Tejiendo voluntades», organizado en tres grupos de trabajo centrados en cuestiones fundamentales para avanzar hacia una Formación Profesional inclusiva: cómo se enseña, cómo se adapta el entorno y cómo se acompaña a la persona. A través de este espacio, los participantes abordaron propuestas vinculadas al diseño universal para el aprendizaje, la innovación curricular y metodológica, el uso de la inteligencia artificial como apoyo a la accesibilidad, las adaptaciones sensoriales y organizativas, el acompañamiento psicosocial, la tutoría y la transición al empleo.
El intercambio de conocimientos y experiencias permitió reforzar una idea compartida: la inclusión educativa no depende exclusivamente de las características de cada persona, sino también de la capacidad de los sistemas formativos para adaptar sus metodologías, eliminar barreras y ofrecer los apoyos adecuados. Desde esta perspectiva, los Centros de Referencia Nacional y los Centros de Excelencia Educativa cuentan con una oportunidad estratégica para incorporar la gestión de la diversidad como un elemento transversal de su actividad.


Junto a la coordinación técnica y el acompañamiento a los centros, Fundación CIEES está impulsando durante 2026 un itinerario formativo especializado en «Estrategias y Metodología de Gestión de la Diversidad en las Aulas», dirigido a fortalecer las competencias técnicas y personales de los equipos docentes que desarrollan su actividad en estos dispositivos. Esta actuación busca proporcionar conocimientos, herramientas y recursos que faciliten la identificación de barreras, la adaptación de los procesos de enseñanza y la implementación de prácticas educativas más inclusivas.
El trabajo desarrollado por el Grupo G56 refleja el valor de la cooperación entre los centros formativos y las entidades sociales para responder a los desafíos actuales de la Formación Profesional. Una colaboración que permite compartir soluciones, transferir aprendizajes y avanzar hacia modelos de capacitación más sensibles a la diversidad de las personas y a las necesidades del tejido productivo.
El reto es consolidar una Formación Profesional en la que la diversidad sea reconocida como una realidad que enriquece el aprendizaje y en la que cada persona pueda encontrar oportunidades para desarrollar su talento y construir su propio proyecto profesional. En este camino, Grupo G56 y Fundación CIEES continúan trabajando para que la inclusión educativa se traduzca en cambios efectivos en las metodologías, los entornos y las oportunidades de participación de las personas.