
Para afrontar con éxito cualquier situación cotidiana es imprescindible activar diferentes tipos de habilidades. Hablamos de habilidades sociales y comunicativas, habilidades conceptuales y habilidades para la vida diaria. Todas ellas permiten a la persona adaptarse a su entorno, tomar decisiones, resolver problemas y avanzar hacia una vida más independiente.
Aprender y desarrollar estas competencias no es un complemento, es una necesidad. Supone poder desenvolverse con mayor autonomía, reducir la dependencia de terceras personas y fortalecer el desarrollo personal. En definitiva, significa ganar libertad y calidad de vida.
Para el Servicio de Capacitación CECAP, este enfoque no es accesorio, es un objetivo prioritario. Trabajar de manera estructurada y personalizada estas habilidades con personas en situación o riesgo de vulnerabilidad por razones de discapacidad permite anticiparse a escenarios futuros de dependencia severa. Capacitar hoy es evitar institucionalizar mañana.
Cuando no se interviene a tiempo en el desarrollo de estas competencias básicas, el riesgo de que la persona necesite recursos asistenciales de carácter permanente aumenta considerablemente. En cambio, cuando se apuesta por la capacitación integral, se fortalece la autonomía y se reduce la probabilidad de que esa persona requiera asistencia y cuidados continuados en un recurso residencial o institucional.
Si analizamos esta realidad desde una perspectiva económica, la conclusión es clara: invertir en capacitación es más eficiente que asumir el coste de la asistencia a largo plazo. Actualmente, para la administración regional, el precio por plaza en un Servicio de Capacitación es inferior al precio por plaza en un recurso asistencial. Esto significa que el modelo preventivo no solo es socialmente más justo y digno, sino también más sostenible para las arcas públicas.
Tanto el Área de Capacitación Personal y Accesibilidad como el Área de Capacitación Educativa del Servicio de Capacitación CECAP trabajan alineadas con esta visión. Desde una intervención centrada en la persona, se diseñan itinerarios que potencian la comunicación, la gestión emocional, la toma de decisiones, el aprendizaje académico funcional y la adquisición de hábitos para la vida diaria. El objetivo es claro: que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida con el mayor grado posible de autonomía.
En palabras de Berta Marrodán, Directora del Área de Capacitación Personal y Accesibilidad y del Área de Capacitación Educativa del Servicio de Capacitación CECAP: “Capacitar no es solo enseñar habilidades, es generar oportunidades reales de vida independiente. Cuando trabajamos la autonomía estamos protegiendo el futuro de la persona y, al mismo tiempo, construyendo un modelo social más sostenible y más humano.”
Este modelo de intervención cuenta, además, con el respaldo del Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de su Consejería de Bienestar Social, y la cofinanciación del Fondo Social Europeo, que apuestan de manera decidida por políticas sociales centradas en la autonomía, la inclusión y la prevención de la dependencia. Este apoyo institucional refuerza una estrategia que sitúa a la persona en el centro, promoviendo la capacitación como herramienta clave para mejorar la calidad de vida y garantizar un uso más eficiente y sostenible de los recursos públicos.
El Servicio de Capacitación CECAP reafirma así su compromiso con un modelo que prioriza la prevención, la autonomía y el desarrollo personal frente a la dependencia. Porque capacitar no es un gasto: es una inversión en dignidad, en inclusión y en futuro.





